La vicepresidenta del Ecuador, María José Pinto, participó este martes de la inauguración de la Biofábrica de Producción de Mosquitos Estériles, especializada en la cría masiva del mosquito Aedes aegypti. Este mosquito es el vector de enfermedades como el dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla.
Esta estrategia fue impulsada por el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (INSPI), en articulación con el Ministerio de Salud Pública (MSP), y está enmarcada dentro de las acciones del Plan Nacional contra el Dengue. Uno de los objetivos es fortalecer las acciones de control vectorial para la prevención y control del dengue. Este trabajo de prevención fue construido por nuestros profesionales en Ecuador, demostrando innovación, profesionalismo y compromiso con la salud pública.
“La inauguración de esta biofábrica es una señal clara de hacia dónde queremos ir como país: un Ecuador que invierte en ciencia, cree en la innovación y pone a las personas en el centro de las decisiones públicas”, expresó la vicepresidenta Pinto.
Esta nueva infraestructura, de aproximadamente 200 m², ha sido diseñada con estándares internacionales de bioseguridad y eficiencia operativa. Cuenta con ingreso controlado, zona de vestidores, áreas para la cría de larvas y adultos, separación de sexos, laboratorio de bioensayos y control de calidad, cuarto frío y zona de limpieza y desinfección de materiales. “No estamos hablando solo de infraestructura; estamos hablando de una nueva forma de prevenir, de anticiparnos y de proteger la vida, con soluciones modernas, seguras y responsables”, acotó la máxima Autoridad Sanitaria.
El proyecto forma parte de la propuesta “Fortalecimiento de la infraestructura para la supresión del mosquito Aedes aegypti, mediante la Técnica del Insecto Estéril (TIE) en el Ecuador”, financiada por el Gobierno Nacional, a través de la SENESCYT y del programa IDEARIUM «Convocatoria para el fortalecimiento de los institutos públicos de investigación – YuyaIPI edición 2024», y ejecutada por el INSPI, con el apoyo y cofinanciamiento del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Está planificado alcanzar una producción de hasta un millón de mosquitos machos estériles por semana. Al liberar estos mosquitos al medio ambiente se reducirá la producción de la descendencia contribuyendo al control vectorial en Ecuador, siendo una alternativa complementaria y sostenible, frente al uso intensivo de insecticidas, al reducir el riesgo de resistencia química y contribuir a la protección del ecosistema.
Estos mosquitos estériles fueron liberados en Galápagos, en Bellavista, isla Santa Cruz, alrededor de 2.7 millones de machos estériles, logrando una reducción casi total del vector Aedes aegypti en el sector. En el territorio continental, durante el presente año, se prevé iniciar la intervención en la población de Pacto, en el Chocó Andino, una zona de alta sensibilidad ecológica, donde esta tecnología permitirá fortalecer el control del dengue y otras arbovirosis en armonía con la conservación ambiental y el desarrollo sostenible.
Leandro Patiño, director Ejecutivo del INSPI, destacó el trabajo realizado por los profesionales. “Esto contribuirá a las estrategias de control vectorial y prevención. (…) Somos una instrucción pionera en el país y en la región en la aplicación de la tecnología de producción de mosquitos estériles. Es una tecnología de vanguardia, como corresponde a un laboratorio de referencia nacional”, subrayó.
Con esta biofábrica, el INSPI, junto al MSP, reafirma su compromiso con la innovación tecnológica y la salud pública, poniendo al servicio del país tecnología de vanguardia para enfrentar los desafíos actuales y futuros del control de enfermedades transmitidas por vectores.










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