Majestuoso y esculpido por la fuerza incansable del mar y el viento, el Arco del Amor se levanta como la postal más emblemática de Tasaste, en el cantón Jama, provincia de Manabí. Esta formación rocosa, moldeada durante siglos por la erosión natural, parece abrazar el horizonte y enmarcar los atardeceres que tiñen de fuego el perfil costero en esta localidad manabita.
Tasaste forma parte de los más de 40 kilómetros de costa que convierten a Jama en uno de los balnearios más paradisíacos de la provincia.
Sus paisajes combinan acantilados imponentes, arena clara y mar abierto, donde es posible experimentar una mezcla de aventura, romance y contacto directo con la naturaleza.
Un estero para conocer
Cerca del Arco del Amor, de aproximadamente 10 metros de altura, se puede disfrutar de un estero y una poza de agua dulce que complementan el entorno, ofreciendo un contraste natural que sorprende a los visitantes.
“Es una zona hermosa para la observación de atardeceres y para vivir una experiencia única cerca del mar”, asegura Edwin Mero, habitante de Tasaste.
Sus palabras reflejan el sentimiento de quienes conocen el lugar y han sido testigos de propuestas de matrimonio, caminatas románticas y sesiones fotográficas bajo el arco natural.
Hospedaje
Delicias en la mesa
En lo gastronómico, la oferta marinera es la protagonista. Los comedores rústicos cautivan con diversos tipos de platos preparados con productos frescos como camotillo, pulpo o cangrejo. Entre esos deleites están:
Entre leyendas y tradiciones, Tasaste y el Arco del Amor se consolidan como el destino ideal para quienes buscan desconectarse de la rutina y reencontrarse con la belleza indómita del norte ecuatoriano.











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