Lo que le ocurrió a Ronaldo Peña Sánchez es increíble. No solo pudo haber sido asesinado por resistirse a un robo, sino que se mantuvo con una bala por aproximadamente 34 horas.
Según contó su padre, Manuel Peña, el joven de 21 años salió de una fiesta a las 05:30 del domingo, en las calles 23 y la S, suburbio de Guayaquil. Iba con un amigo cuando dos sujetos a pie los interceptaron.
Manuel refirió que aquellos individuos intentaron sustraerle los zapatos, el celular y demás pertenencias a su hijo, quien al no permitir el atraco, recibió un disparo por uno de los tipos quien cargaba un arma de fuego.
En ese momento, sorprendentemente, el muchacho pudo tomar un taxi y llegar hasta un hospital en el sur porteño, donde fue atendido y estabilizado.
A pesar de estar fuera de peligro, no fue sino hasta alrededor de las 15:30 de este lunes 12 de agosto de 2019, que pudieron extraerle el proyectil a Ronaldo tras la autorización de un fiscal previo a la denuncia del hecho.
“Por suerte no lo mataron, pero es lamentable que por robar algo los delincuentes no midan las consecuencias”, indicó Manuel.