Dieciocho pescadores fueron detenidos en altamar durante siete operativos ejecutados por la Armada de los Estados Unidos, en coordinación con la Armada del Ecuador, entre el 2 y el 22 de agosto.
De los aprehendidos, uno es oriundo de la provincia de Esmeraldas y los otros diecisiete pertenecen a distintos cantones de Manabí —entre ellos Manta (parroquias San Mateo y Santa Marianita) y Jaramijó—. Todos fueron interceptados mientras navegaban en embarcaciones sospechosas en aguas internacionales.
En estas operaciones se logró incautar 10,3 toneladas de sustancias ilícitas, valoradas en aproximadamente 60 millones de dólares en los mercados internacionales, según Wladimir Acurio, comandante de la Policía de la Zona 4. De este total, cerca de 4 toneladas fueron entregadas oficialmente a la Armada del Ecuador y a la Policía Nacional, instituciones que asumieron la custodia del cargamento. Además, se decomisaron dispositivos satelitales y equipos GPS, que quedaron bajo cadena de custodia y fueron puestos a órdenes de la Fiscalía.

Según un informe de las Fuerzas Armadas, de las siete embarcaciones intervenidas, tres contaban con registro en la Armada ecuatoriana, mientras que las otras cuatro no tenían bandera ni autorización legal, por lo que fueron catalogadas como apátridas.
Pescadores reclutados por grupos narcos
Lee Jones, capitán del guardacostas estadounidense Seneca, señaló que “este tipo de resultados es parte de las operaciones que realiza Estados Unidos para combatir el crimen organizado transnacional y constituye un trabajo conjunto con Ecuador”. Jones precisó, además, que aproximadamente el 80 % de las incautaciones de drogas se realiza en el mar.
Por su parte, Jaime Salgado, jefe policial del distrito Manta, confirmó que los detenidos son pescadores reclutados por organizaciones narcodelictivas que operan desde la costa ecuatoriana, y destacó que su actividad principal era la pesca artesanal.
Desde la Armada ecuatoriana se ratificó que los operativos conjuntos forman parte de un acuerdo de cooperación para el control marítimo y la lucha contra el crimen organizado transnacional, el cual utiliza a pescadores y embarcaciones artesanales para movilizar grandes cantidades de droga.
Los 18 detenidos fueron entregados a las autoridades en el puerto de Manta, la mañana de este domingo 24 de agosto, para iniciar los procesos judiciales correspondientes. Entre ellos, según información preliminar, hay hombres con experiencia en faenas de pesca artesanal, reclutados por grupos delictivos a cambio de sumas económicas que superan con creces sus ingresos habituales en la pesca.
Las investigaciones continúan, mientras Ecuador y Estados Unidos mantienen activa esta estrategia binacional de seguridad, enfocada en la interdicción marítima para frenar el envío de cargamentos millonarios de droga hacia el extranjero.