INVESTIGACIÓN | 7.700 niñas quedan embarazadas cada año en Portoviejo

Por: Estudiantes Comunicación USGP

Las estadísticas del Distrito de Salud de Portoviejo y de la Coordinación Provincial de Salud muestran que las cifras de los embarazos en adolescentes van en aumento, y que Portoviejo y Manta son las ciudades con más menores embarazadas.

Según cifras de un estudio realizado por el Municipio de Portoviejo, solo en la capital manabita, cada año quedan embarazadas 7.700 menores.

Gema y Jhinezka, ambas oriundas de la parroquia Picoazá, son dos de las adolescentes que se convirtieron en madres precozmente.

Las historias

A sus 13 años, Gema mantenía relaciones sexuales sin saber las consecuencias podría traer. “Yo lo hacía sin pensar”, dijo.

Fue por esa razón, quizás, que cuando tenía vómitos, mareos y retrasos de la menstruación no sospechaba que estaba embarazada.

Tenía dos meses de gestación cuando una prueba de embarazo, de esas rápidas que se compran en cualquier farmacia, le confirmó lo que no sabía.

“Me asusté, no sabía si tenerlo o no, entre los dos no sabíamos qué hacer, él me decía si lo podíamos tener o no lo podíamos tener, que teníamos que pensar y ahí entre los dos decíamos que hacer, no teníamos en mente todavía de tener un hijo”, relató.

Actualmente, Gema tiene 16 años, dejó de estudiar, cuida a su hijo con ayuda de su madre y de su suegra. A ella le hubiese gustado recibir educación sobre sexualidad.

Jhinezka, en cambio, quedó embarazada a los 15 años. El padre de su hijo la llevó a una casa donde supuestamente estaba una amiga. Fruto de ese primer encuentro – que ella considera que se dio a partir de un engaño- nació su primogénito.

De aquel episodio han ocurrido 6 años, tiempo en que esta joven aprendió a cambiar pañales, a dar papillas, a sacar gases, a cuidar a su hijo de quien se hace cargo con la ayuda de sus padres. En su caso, sus progenitores al igual que sus maestros la educaron sobre sexualidad, fue la curiosidad que le abrió la puerta para ser madre.

Según cifras de la Coordinación Zonal de Salud, en Manabí desde el 2016 hasta el 2018, 14. 144 mujeres en edades comprendidas entre los 10 y 19 años quedaron embarazadas en diversas circunstancias. Portoviejo y Manta lideran las estadísticas.

Punto de vista psicológico y psicopedágogo

David Guerrero Saltos, psicólogo, explica que la falta de información sobre el adecuado uso de los anticonceptivos, la carencia de orientación y la desestructuración de las familias  están en los factores que influyen en los embarazos prematuros.

El experto conmina a los padres a tener información y estar actualizados en educación sexual. “Por lo general los padres no tocan ese tipo de temas porque no saben, porque no tiene la información suficiente y eso genera desconfianza, y por eso son situaciones que por lo general lo toman como incómodas y no los tocan con los hijos”, dijo.

Anabell Mendoza, profesora de una institución particular y maestrante en psicopedagogía, identifica otras causas para que las niñas y adolescentes queden embarazadas a temprana edad. “El acoso, problemas familiares e intrafamiliares, familias que son monoparentales, que son padres que no viven juntos. El 78 por ciento de las madres de los estudiantes son mamás solteras, son jefas del hogar, cumplen con esa función. Necesitan recomendación personalizada”, comenta.

La profesional señala que  a esto se suma la ausencia de los padres que trabajan hasta muy tarde. “Los adolescentes de nuestra actualidad se autoforman prácticamente solos, porque el ausentismo de los padres es una de las causas que los hace caer en cualquier tipo de situación, no solamente tener un embarazo precoz”, indica.

La docente recalca que “el ausentismo que hay en el hogar provoca que las niñas tomen la vía más cercana, o tengan enamorado. Comienzan a experimentar cosas nuevas, pero no toman conciencia de los riesgos que eso implica, aparte de un embarazo también pueden contraer una enfermedad que puede acabar con su propia vida”.

«Y cuando quedan embarazadas, las menores se asustan, se frustran, quieren perder su vida. Se vuelven ansiosa al no saber qué hacer porque es prácticamente una niña cuidando a otra niña», señaló.

En el caso de la institución educativa donde trabaja Mendoza, tienen el programa denominado «Escuela para padres».  Aquí se manejan varios temas de acuerdo a la necesidad que se va requiriendo en la familia. Se orienta a los padres.

«Como institución se genera una encuesta para saber qué tipo de falencias y de conocimientos existe en ese hogar y así poder trabajar en los temas que se requiere guía con esa familia”, refirió.

Adriana Castillo, coordinadora provincial del departamento de Consejería Estudiantil (DECE) de la coordinación zonal del Ministerio de Educación, señaló que el índice de embarazos en adolescentes está aumentando dentro de las instituciones educativas de Manabí  – no mencionó cifras- .

Frente a esa realidad como Ministerio de Educación comenta que tienen un programa que se llama «Educando en Familia». «Dentro de ese programa tenemos muchos proyectos que son, en este caso, hablar de la sexualidad en los adolescentes”, manifestó.

Portoviejo, el cantón con más embarazos

No solo las cifras de la Coordinación Provincial de Salud ubican a Portoviejo (ver gráfico final) ubican a Portoviejo como el cantón con más embarazos adolescentes, sino también las que maneja la Dirección Cantonal de Desarrollo Social del Municipio.

Mayra Perero, quien en el tiempo que se desarrolló esta investigación era titular de esa dirección a la que renunció tras resultar electa concejal del cantón, señaló que según los datos que ellos recopilaron en Portoviejo hay 7.700  menores embarazadas anualmente.

Otros datos entregados por el hospital Verdi Cevallos Balda de Portoviejo permiten conocer el índice de adolescentes embarazadas ha ido en aumento, pues de 336 embarazos que se registraron en el 2014, el número subió a 440 en el 2017 y a 449 en el 2018, solo en esa casa de salud.

La gran mayoría son de adolescentes entre 13 o 14 años de edad; en el 2018 hubo el caso de una niña de 10 años que quedó embarazada, manifestó Jorge Delgado, exdirector administrativo del hospital.

Según Delgado, un 50 por ciento de las gestantes  tuvo su hijo de forma natural y el restante fue por cesárea.

“Recibimos de todo Manabí, pero específicamente de las áreas más rurales, como por ejemplo los cantones Santa Ana, 24 de Mayo, Junín, y de las parroquias Crucita y Picoazá de Portoviejo”.

José Cárdenas, residente del área obstétrica del hospital Verdi Cevallos, comentó que cada caso es diferente. “Las adolescentes que vienen aquí no necesariamente pertenecen a una clase baja… en los dos años que llevo trabajando el índice de pacientes embarazadas de clase media alta ha sido muy alto”, dijo.

El médico comentó que, durante las consultas, las menores les revelan que nunca tuvieron algún tipo de charla con sus padres sobre sexualidad.

Cárdenas explicó que las mujeres con embarazos precoces están expuestas a muchas complicaciones pues “a temprana edad aún hay órganos que se están desarrollando, muchas chicas sufren de preeclampsia, además de los riesgos que puede correr el bebé, ya que muchas adolescentes no llevan una alimentación correcta y están expuestas a situaciones más tóxicas para la salud”.

“El bebé puede nacer con malformaciones, problemas de desarrollo, porque estamos hablando de un útero no desarrollado”, mencionó.

El profesional recomienda a quienes dan charlas a los chicos, utilizar información real y no criminalizar el sexo, sino más bien promover la seguridad.

Centros de salud

En Portoviejo hay 38 centros de salud divididos en rurales y urbanos. En todos ellos hay programas de atención a adolescentes, de salud sexual y reproductiva, de salud mental, manifestó Mariela Macías, directora del distrito de salud Portoviejo.

Indicó que los adolescentes tienen acceso a métodos de planificación y que durante el 2018 atendieron a 30.623 adolescentes.

La funcionaria expresó que como distrito tienen una población asignada de 63.486 adolescentes en Portoviejo. De esa cifra en el 2018 atendieron a 7.877 adolescentes embarazadas – lo que corresponde al 12.40 % del total-.

“En lo que va de ese año tenemos una atención de 1.807 embarazadas; por primera vez 701 y por consulta subsecuente 1.106”, dijo.

La directora del distrito de salud Portoviejo refirió que “el índice no ha aumentado, tal vez es más visible porque se oferta una cartera de servicios más amplia y se le garantiza el derecho a la atención”.

El Código Orgánico Integral Penal establece distintos tipos de penas a quienes atenten contra los menores. En el caso de violaciones, el artículo 171 establece penas privativas de libertad  de hasta veintidós años de reclusión.

Según cifras de la Coordinación Provincial de Salud, en el 2018, se registraron 11.322 embarazos a adolescentes en edades comprendidas entre los 10 y 19 años; en el 2017 9.779 y en el 2016, 11.123 a nivel de Manabí.

Cifras de Dinapen

Cifras de la Dirección Nacional de Policía Especializada en Niños, Niñas y Adolescentes (DINAPEN) de Portoviejo, señalan que en los últimos cinco años en Manabí se registraron 2.146 denuncias por violaciones que terminaron en embarazos a menores de edad.

En Sudamérica

A estos datos se suma una reciente denuncia presentada por la Ginebra Planned Parenthood Glob ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Mayra Tirira, abogada de la asociación Surkuna, explicó que nuestro país se encuentra en el podio de la región en cuanto al número de embarazos infantiles y adolescentes.

La estadística varía entre siete y ocho niñas menores de 14 años que son forzadas y que paren en todas las maternidades del país cada día», señaló Tirira.

Los autores de la investigación son estudiantes de periodismo de la U. San Gregorio de Portoviejo

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1 Comment

  1. En realidad, no me sorprende… Recuerdo de niña (cuando vivía en Portoviejo), yo era una persona que investigaba el porqué de todas las cosas. Así, cuando tenía unos 8 años, ya sabía la mecánica de dónde provenían los bebés y todo eso. Una vez les expliqué a mis compañeras y amigas de la escuela, y algunas madres me tildaron de «corromper» a sus hijas. Tiempo después me mudé a otra ciudad del país, y cuando les hablo a mis compañeros de universidad actuales sobre que más o menos la mitad de mis compañeras de escuela y colegio tienen uno o varios hijos y que además, muchas los tuvieron siendo menores de edad, se escandalizan y horrorizan, pues esto no es nada común en el lugar donde vivo ahora. Es que es triste pensar que algunas de mis amigas con las que jugaba a las muñecas en el 2011-2012 (que no es hace mucho tiempo, la verdad), ahora ya sean «señoras» con varios hijos.

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