Este fin de semana se difundieron, a través de redes sociales, las imágenes de un enorme pez remo en la playa Coromuel, en la capital de Baja California Sur, de acuerdo a lo informado por BSC Noticias.
El ejemplar -de 5 metros de longitud- fue hallado el domingo 9 de junio. Si bien esta no sería la primera vez que se producen este tipo de varamientos en las playas sudcalifornianas, hace 4 años que no se veía ninguno de este tipo.
Las imágenes fueron tomadas por la usuaria Nuria Gil, mientras decenas de internautas se mostraron sorprendidos ante la longitud del ejemplar y su inusual presencia.
El Regalecus glesne, más conocido como ‘pez remo’, ha cobrado una cierta popularidad en el último tiempo, pero no por su gran longitud o color plateado, sino por ser un símbolo de malos augurios, ya que algunos de sus avistamientos en las costas han sido previos a terremotos o tsunamis.
El caso más conocido donde se atribuyó la etiqueta de ‘mal augurio’ a estos peces, fue en el catastrófico terremoto de Fukushima en 2011 -seguido de un arrasador tsunami- ya que meses anteriores se avistaron al menos una docena de peces remo en las costas de Japón, según el medio Kyodo News.
Este año el pez remo ha aparecido en 2 ocasiones en la costa de Perú, coincidiendo esta última con el terremoto de 8 grados que sacudió a dicho país. El hallazgo se reportó el 23 de mayo, 3 días antes del gran terremoto.
En la zona de Baja California, en años pasados se ha registrado el varamiento de esta especie en playas de La Paz y Mulegé, 2 de ellos en 2014 y otro en 2015, causando gran revuelo entre los residentes de la zona.
Lógicamente el temor ante un terremoto ha aumentado debido a este incidente, y aunque no se tiene evidencia científica que relacione la aparición del pez remo, los mitos y leyendas alrededor de él son muchos.
El pez remo, que puede crecer hasta más de 17 metros de longitud, se encuentra generalmente a profundidades de entre 200 y 1.000 metros, por eso al ser avistados causan pánico y sorpresa.
De acuerdo a algunos informes, estos peces tendrían una alta sensibilidad a los movimientos irregulares en el fondo marino, factor que les permitiría anticiparse a los terremotos. (Bles Mundo)