Durante una entrevista televisiva, el viernes pasado, el presidente de la República, Lenín Moreno, calificó como una ‘percepción’ a la inseguridad que agobia en distintas ciudades del país.
“Hace algunos años, un ministro dijo casi de manera certera, cierta, que la inseguridad era un tema de percepción. Es verdad, y hay que decirlo; es cierto, que mucho de la inseguridad tiene el elemento de la percepción… lo que está haciendo el Ministerio de Gobierno es solucionar todos estos problemas estructuralmente, integralmente…”, dijo Moreno.
Por ejemplo, los crímenes en Guayaquil, Samborondón y Durán (Zona 8) llegaban a 130 hasta el 10 de julio pasado, ello representaba el 16% más que el mismo periodo del 2018. Así también los robos de carros subieron el 41% al pasar de 735 a 1.033 casos. Esas cifras van en ascenso diario.
Ante esto, el cabildo porteño ejecutará su propio plan de seguridad tras no lograr un acuerdo con el Gobierno para retomar el plan Más Seguridad. “Mientras tanto, en las calles siguen matando, robando, violando, por lo que deberá responder jurídica y políticamente”, dijo la alcaldesa Cynthia Viteri a la ministra María Paula Romo, quien reveló que este año han detenido a 4.552 sujetos y 179 bandas.
Pero los casos siguen en otras localidades como en Montecristi, donde el martes pasado, una trabajadora fue amedrentada con armas en una ferretería. Esta semana, un video captado en una gasolinera en Portoviejo mostró cómo tres delincuentes asaltaron a clientes y trabajadores.
Según Julio Villacreses, del Comité Nacional Anticorrupción, capítulo Manabí, la situación agobiante por la delincuencia es por la dificultad para el acceso a empleo y a la educación superior para jóvenes.
En Cuenca, el robo a domicilios y de accesorios de vehículos es el delito que más preocupa a los cuencanos.
Juan Quilambaqui, presidente de la Federación de barrios, dijo que los delincuentes se han vuelto tan osados que incluso ingresan a las casas sin importar que sus dueños estén descansando. Añadió que los delitos afectan a zonas consideradas “rojas” como El Vecino o la 9 de Octubre, y se extiende a áreas como Totoracocha o Yanuncay.
En Los Ríos, Kléver Naranjo, presidente de La Victoria de la parroquia Viva Alfaro (Quevedo), señaló que allí no solo se suscitan robos y asaltos cotidianos, sino también se registran hechos violentos, por lo que muchos temen ser víctimas de enfrentamientos de bandas. “Mi ahijado de 8 años fue víctima del sicariato en días pasados cuando se dirigía a estudiar”, recordó el dirigente.
Entre los líderes barriales han decidido organizarse para promover campañas de seguridad, contó Yessenia Guevara, presidenta de la Asamblea Local Cantonal de Quevedo.
Es que los asesinatos en Los Ríos han registrado un ascenso del 38% en comparación con los primeros meses del 2018, ante ello el cabildo dispuso una ordenanza que prohíbe que dos hombres circulen en una motocicleta. También se analiza prohibir el consumo de alcohol y drogas en sitios públicos. (El Universo)